Suele llamarse, en las tradiciones chamánicas, al sendero del aspirante a shaman como camino del guerrero. Esta es la versión celta de dicho concepto y contiene los principales lineamientos de una interpretación más chamánica de la tradición:
El Guerrero Celta
Es un guerrero espiritual que va por el camino de la Verdad y la Soberanía.
La Verdad se entiende aquí como la relación con la Vida, desde lo profundo del alma, que equilibra nuestros anhelos (deseos del alma, no del ego), con el Gran Espíritu. Es el vivir en armonía y fluidez con el universo. La Verdad mantiene el universo en orden.
Laochra: cada uno es el héroe y el rey de su propia vida. Sólo uno mismo es responsable de seguir el camino de la Verdad y la Soberanía. Ésta última depende de una relación fluída con la naturaleza.
Soberanía: para alcanzarla, uno debe ser como Mab (la diosa de la soberanía, la naturaleza misma), y para ello, debe ir sin miedo (es decir, enfrentando a este miedo), sin celos (sin apego y escisión entre un Yo y un Tú) y sin avaricia (los deseos del Ego). Enfrentarse al miedo, va de la mano con la compasión hacia uno mismo y hacia otros. La avaricia es superada a través de la generosidad, que causa prosperidad.
Camino de Ascensión
Un druida debe ver todo, saber todo y sufrir todo. Aquí el significado de sufrir es muy diferente al actual, significa desequilibrarse. Los druidas llamaban a esta teoría como: Eneidvaddeu. En conclusión, la doctrina del Desequilibrio Constructivo se basa en que: Fuerzas perfectamente equilibradas dan como resultado un movimiento neto de cero, y al no haber movimiento, tampoco hay crecimiento.Entre las principales creencias druídicas se encuentra la doctrina del DESEQUILIBRIO CONSTRUCTIVO, la cual señala que en al mayor punto de desequilibrio se viene el punto de mayor estabilidad. Los druidas sostenían, a diferencia de los Orientales y de la corriente "New-Age" que ponen énfasis en la iluminación a través del "equilibrio perfecto", que el espíritu de un hombre necesita oposición; desequilibrio para así estimular el crecimiento espiritual del hombre.
Los druidas creen que un hombre es lo que piensa que es, lo que los demás creen que es y lo que realmente es.
Un druida se presenta ante sus Dioses sin Nombre y sin Cara (sin Ego).
El druida debe controlar la mente, la mano y el deseo.
Un druida sabe que hay un gran poder en el silencio.
Virtudes del saber druídico: estar consciente de todo, soportar todo y despojarse de todo.
Lo que un druida debe evitar: esperar lo imposible, llorar por lo irrecuperable y temerle a lo inevitable.
Druidismo y Elecciones Éticas
Por Bobcat
Es fácil, tanto para aquellos de fuera de la tradición y para muchos dentro de ella, pensar en el druidismo como un sendero espiritual definido por una cultura específica, un panteón, un lenguaje, validados por una mitología, historia y otros hechos aparentes. Pensamos en todas las cosas célticas, quizás, en Iolo Morgawg o en Stonehenge... Y sin embargo, con seguridad cualquier tradición es medida y comprendida con mucha más precisión por los valores y prioridades sostenidas por aquellos que recorren sus senderos.
Examinando el druidismo, por lo tanto, y a aquellos que usan la palabra para describir su viaje espiritual, ¿Cuáles son los valores y prioridades que vemos? ¿Qué se revela de las palabras empleadas, y lo que es más crucial, por las acciones? Permaneciendo dentro de la tradición, mirando a aquellos que viven sus vidas a nuestro alrededor ¿Qué esperamos presenciar?¿Qué nos guía en el camino de que podríamos o deberíamos vivir, mientras aprendemos, el Arte del druidismo? ¿Qué influencia nuestras elecciones?
Como una tradición espiritual basada en la reverencia y la conexión con los poderes de la naturaleza, más que ninguna otra cosa el druidismo nos enseña a honrar la vida.
La palabra honrar es tan mágica y tan difícil de definir como la palabra amor , y sin embargo esa frase vibra con significado. Incluso si encontramos imposible el definir exactamente lo que honrar es, como palabra antigua, parece existir de alguna manera en nuestros genes, temblando en la oscuridad del espacio interior de cada átomo. A veces siento como si la práctica del Druidismo, su labor de toda la vida, pudiera ser descrita sucintamente como la labor de aprender sólo lo que es verdaderamente honrar.
En el cristianismo moderno, las palabras de Jesús, ama a tu prójimo , son fundamentales; y sin embargo no es una labor fácil de cumplir. Con la aceptación amable de la naturaleza humana que está en el corazón del paganismo profundo, no descartamos la filosofía cristiana como un fraude simplemente porque no todos los cristianos sean capaces de vivir esas palabras con verdadera integridad. Del mismo modo, cada individuo que crea su sendero dentro del druidismo también está en un sendero de aprendizaje, acercándose a esa exquisitamente complicada simplicidad que es el honrar la vida . Viajamos y fallamos, día a día, mientras tropezamos hacia el siglo XXI, pero todavía nos dirige esa meta.
No es inusual que la gente de fuera de la tradición exprese su incomprensión sobre el origen de la ética druídica. Esto es más común entre individuos cuya espiritualidad es tanto monoteísta como jerárquica, donde las leyes de la sociedad y las interacciones vienen directamente de un dios. Sin esa autoridad, ¿cómo puede un druida pagano saber cual es el comportamiento correcto o equivocado? La respuesta está claramente en que nuestra ética está basada en las relaciones, y en particular en nuestra relación con lo divino: la naturaleza. En otras palabras, porque la naturaleza es sagrada para nosotros, es nuestra relación con la naturaleza lo que formula nuestro código ético.
En la wicca pagana moderna, se utiliza la Rede (versiones utilizadas y escritas por Aleister Crowley, Gerald Gardner, Doreen Valiente y otros muchos) como una base para todas las decisiones éticas. Se cita comúnmente como un simple, Y no dañes a nadie, haz lo que quieras. La primera mitad está decidida a ser igualmente importante que la réplica: es tan importante expresarse a uno mismo totalmente como lo es asegurarse de que ninguna criatura es herida por nuestra propia auto expresión. Sin embargo, igual que en la ley semítica o del Antiguo Testamento, No matarás , las palabras están abiertas a la interpretación personal; tanto los wiccanos como los cristianos han apoyado guerras sangrientas y comido carne.
Para mi misma, y muchos con los que he trabajado dentro del druidismo, la Rede wiccana no es una expresión o descripción adecuada de los principios éticos druídicos. Honrar la vida , en esencia, sostiene mi visión más completa y claramente.
Como punto de partida, honrar trata sobre la honestidad y el respeto. Como vivimos, cada vez más despiertos en nuestra práctica espiritual, nuestra habilidad de vivir honestamente se hace más amplia y profunda. Estamos cada vez más deseosos de renunciar a la más patética de las cualidades, la ignorancia, tanto sobre nosotros mismos como sobre el mundo que nos rodea. Así es que, con una mayor conciencia, nuestra habilidad de forjar relaciones verdaderas, abiertas y respetuosas también crece. Comenzamos a reconocer, a percibir y a conectarnos con el espíritu de todo lo que hay a nuestro alrededor: sentimos la esencia de la vida. Con esta visión de la vida, en toda la exquisitez de los patrones de la naturaleza, es difícil ser desconsiderado, egoísta y destructivo.
Por expresarlo con la poesía del lenguaje druídico, cuando sentimos el espíritu de una criatura, irradiando y vibrando su propósito lleno de música, fluyendo en la red de conexiones, no es posible causarle daño sin dañar nuestro propio espíritu. Nuestra natural empatía humana refleja el daño sobre nuestra energía demasiado fuertemente, demoliendo nuestra integridad. Nuestro cuidado está tejido naturalmente con hilos de maravilla y respeto.
La ética druídica está construida , entonces, sobre esta liberación de la ignorancia y la creación respetuosa de relaciones profundas y sagradas. La humanidad, cada uno de nosotros, llega hasta la naturaleza que nos rodea, hasta cada parte de nuestro medioambiente, dentro de la ecología del hogar y los sistemas naturales de nuestro planeta. Abrimos nuestro corazón y alma a tocar y ser tocados.
Así que hacemos nuestras elecciones. Explorando, descubriendo, aprendemos de qué mejor modo podemos responder, aceptando que depende de cada uno de nosotros ser responsable (capaz de respuesta) dentro de cada situación a la que la vida nos lleve. Conscientes de que, como una parte de la red ecológica de la vida y del espíritu, cada uno suponemos una diferencia en el todo con cada acción que realizamos, sabemos que cada elección es crucial.
Porque si vamos a honrar la vida, como el poder de la energía vital, como la fuerza del propósito de vida, y como lo físico de la creatividad de la vida, nuestras acciones deben expresar ese honor. En verdad, honestamente expresado, interactuamos a través del cuidado y el respeto.
La ética es importante en cada parte de la vida. Guía cada uno de nuestros pasos, desde como amamos y reímos, hasta como empleamos nuestros recursos. Es lo último en lo que nos enfocamos en las páginas Éticas o Vida “verde”, porque cada penique, cada céntimo que gastamos, es un poderoso voto dentro de esta cultura occidental, esta democracia del capitalismo. Mientras que cada cuatro años o así, podemos tener elecciones de los políticos quienes entonces ostentan el poder de ir a la guerra o subir los impuestos, esos políticos están bajo la esclavitud de un poder más allá del suyo: el poder del dinero, el dinero del petróleo, el dinero de las drogas, el dinero de las armas e incluso el dinero de los alimentos. La verdadera democracia de nuestra sociedad está en el voto que hacemos cada día, en las tiendas y los supermercados y aquí en internet.
Les dejo el ensayo de Nasseilian que escribio al respecto:
El camino del guerrero es un camino de búsqueda, ante todo. Y de búsqueda de la perfección, entendiendo esta bella palabra como el equilibrio entre el micro y macrocosmos, entre la Tierra, el Agua y el Aire tanto del mundo como dentro de nosotros mismos. Cuando uno decide transitar este camino sabe que no es lo importante cuánto tiempo permanecemos en él, sino el proceso que realizamos al recorrerlo; éste es nuestra prioridad. Es un sendero de conciencia, se trata de empezar a observar cómo nos comportamos, cómo se comporta el mundo, comprender. No confundamos esto con la indiferencia o los segundos papeles. No se trata de un enfoque pasivo de la Vida, sino justamente, de intervenir en ella, pero no dejándonos llevar por los caprichos del Ego, sino con un conocimiento preciso y analítico de la Realidad. Se trata de descubrir los anhelos, la verdadera Voluntad, como dicen los Thelemitas, e ir de acuerdo a esta intuición, a esta convicción.
En este sentido, el camino del guerrero es lo mejor que puede ocurrirnos en nuestra relación con el alma. Como bien se dijo, la búsqueda de la soberanía trae aparejada la búsqueda de la valentía y de la compasión. ¿y qué mejor que la compasión para relacionarnos con nuestro verdadero Yo? ¿Cuántas veces hemos tropezado y nos hemos mirado con vergüenza y fastidio? Un guerrero reconoce que los errores forman parte del camino del ser humano, y que son éstos lo que le dan belleza y misterio, y que son sus aliados, no sus enemigos. Así, cuando olvida quién es realmente, cuando se deja llevar por el mundo externo, cuando pierde la confianza en sí mismo... se detiene, retoma la conciencia, comprende lo que ocurrió e, inmutable, retoma su camino con disciplina y paciencia. Así de simple. Sin recriminaciones ni pérdida de tiempo, sólo comprensión y amor por uno mismo. Sólo la Voluntad renovada para seguir lo que decidimos.
Del mismo modo, el camino del guerrero está orientado a buscar la Verdad, a encontrar lo que realmente el alma desea y a llevarlo a cabo, en armonía con el universo. La paciencia, la disciplina y las demás herramientas de este camino le son útiles, fundamentalmente la toma de conciencia de que esto es lo que se debe observar, se debe hacer. Un guerrero no puede existir sin ser un aliado de su propia alma y del alma del universo...
También es importante ser responsable, tener la soberanía de lo que uno hace, de uno mismo. Y ahí es dónde entra en juego la soberanía en el ámbito del alma. El alma nos exige el compromiso total con ella, y no nos espera, a veces incluso parece que fuera dos pasos más allá que nosotros. Pero el alma es como el padre que le enseña a caminar a sus hijos: se adelanta y nos llama, y luego retrocede un poco más, para que podamos seguir practicando. Cuando ya dominamos llegar hasta ella, comenzamos a caminar a la par, y hasta a correr. Ya sus mensajes no hacen tanto falta porque sabemos dónde está y la buscamos. Y si, nos perdemos, como pasa, en un recodo, ella espera. Espera y vuelve a buscarnos, y nos llama, de nuevo. Pero para seguir su llamado debemos soltarnos, dejarnos caer en el vacío, en lo desconocido. Debemos atrevernos a enfrentar nuestro miedo, a desapegarnos incluso de la identidad, un disfraz más del Ego, y aprender a dar, aunque creamos que no tenemos nada, porque lo tenemos todo. Debemos animarnos y no sólo caminar hacia ella, sino tomarla de la mano y sonreírle, y dar el primer paso nosotros. Eso es soberanía, es el ser consciente de que somos los únicos que definimos nuestra realidad.
Natura nos rodea desde que venimos a este mundo, e incluso luego. El universo, tan vasto como lo inimaginable, forma parte esencial de nuestra vida, puesto que somos parte de él, pero olvidamos ese vínculo eterno que nos une con todas las creaturas, con todos los planos, con Dana misma. En este sentido, no podemos llegar al a Verdad sino comprendemos primero que ésta se haya en la naturaleza, en nuestra naturaleza. La Madre Tierra es tremendamente paciente, nos espera, y está siempre ahí para protegernos y cobijarnos, es un eterno refugio. Pero a diferencia del alma, que es más traviesa y aventurera, la naturaleza es más estática, pero profundamente dinámica. Déjenme aclarar un poco ésto: Natura no saldrá a buscarnos cuando nos hayamos perdido en el sendero, puesto que para ella esta vida u otra es el mismo tiempo y la bifurcación también es parte del aprendizaje. No saldrá en nuestra búsqueda, puesto que nunca estamos separados de ella, sino que esperará a que la anhelemos, a la extrañemos, y que la encontremos nosotros a ella. Siempre generosa, siempre dispuesta a dar sin recibir nada a cambio, la naturaleza es el lugar de refugio y reflexión, mientras que el alma el resorte que nos empuja a lo nuevo, al descubrimiento, a la evolución. Ambos momentos deben ser tratados por el guerrero, siendo consciente, observando y comprendiendo cómo funciona todo, y siempre siendo fiel a su propia esencia, que no es más que una ínfima parte de la esencia universal.
Emprender el camino del guerrero sin escuchar a la naturaleza o al alma, es como abandonarse en una ciudad con los ojos cubiertos. Es ir a tientas por un camino que no llevará a ningún lado, puesto que perdió su objetivo central. En este sentido, me es imposible el pensar este bello camino sin la relación con Natura o con Alma, como tampoco puedo imaginarla sin la vigilia constante pero serena, o sin la paciencia propia de la montaña.
Sólo una cosa más que agregar: quizá sea porque este tema en particular me fascina, o quizá sea por la música que casi por casualidad inunda mis oídos ahora; quizá porque el oscuro huracán del renacimiento me ha vuelto a enlazar y había olvidado que soy la heroína y la reina de mí misma, o quizá porque el camino del guerrero está apareciendo en mi vida por todas partes y me llama.... Por todo esto, o quizás por más causas que no logro distinguir, me siento liviana, inspirada, fluída, y ésta ha sido la tarea que con más placer he realizado.
3 claves del saber druídico:
Saber.
Atreverse.
Guardar silencio.
3 virtudes del saber:
Estar consiente de todo.
Soportar todo.
Ser despojado de todo.
3 cosas que un humano es:
Lo que el piensa que es.
Lo que los demás piensan que es.
Lo que realmente es.
3 cosas que hacen necesario el renacimiento para el humano:
Su fracaso en la obtención de la sabiduría.
Su fracaso en alcanzar la independencia.
Su apego a su ser superior.
3 cosas que deben ser controladas:
La mente.
El deseo.
La mano.
3 personas que deben de ser respetadas y admiradas:
Los que aman a la naturaleza.
A los niños.
Y a los verdaderos artistas.
3 cosas que el sabio debe de evitar:
Esperar lo imposible.
Llorar por lo irrecuperable.
Temerle a lo inevitable.
http://www.centrodruida.mex.tl/90876_El-Camino-del-Guerrero-Celta.html
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario